
Distribuí mis quehaceres de tal forma
que tuviese el tiempo necesario
para ordenar mis cosas
antes del llamado general
y sobre el mismo campo que plante duraznos
desmembre a un compatriota
luego rege por la tierra
los restos de algún enemigo desconocido
recibi en mis brazos un par de niñas llorando
volvi a casa y me libre de la carga del día
envainando mi espada y limpiando mis manos.
0 comentarios:
Publicar un comentario